La compatibilidad electromagnética (EMC) es la capacidad de un aparato eléctrico o electrónico para funcionar correctamente en su entorno sin emitir perturbaciones que molesten a otros equipos y sin verse afectado por las que recibe. En la Unión Europea es un requisito legal del marcado CE, y se demuestra con ensayos EMC de emisión e inmunidad.
Si vas a poner un producto eléctrico o electrónico en el mercado, tarde o temprano te vas a encontrar con estas tres letras. Aquí tienes lo que significan de verdad, qué te exige la ley, qué ensayos lo demuestran y qué pasa cuando algo no sale como esperabas.
Qué es la compatibilidad electromagnética: dos caras de la misma moneda
Todo equipo que consume electricidad genera campos electromagnéticos. Una fuente de alimentación conmutada, un motor, un microcontrolador a 100 MHz, un cable que hace de antena sin que nadie lo haya diseñado para eso. Y todo equipo, a su vez, vive rodeado de los campos que generan los demás: el router, la máquina de al lado, la descarga electrostática de la persona que lo toca, la tormenta que cae a dos kilómetros.
La compatibilidad electromagnética tiene, por tanto, dos caras:
Emisión. Lo que tu producto «suelta» al entorno, por los cables (emisión conducida) o por el aire (emisión radiada), tiene que quedar por debajo de unos límites para no interferir con equipos de radio, telecomunicaciones ni con cualquier otro aparato cercano.
Inmunidad. Tu producto tiene que seguir funcionando como se espera cuando recibe las perturbaciones habituales de su entorno: descargas electrostáticas, campos de radiofrecuencia, transitorios en la red, sobretensiones, huecos de tensión.
Un producto es electromagnéticamente compatible cuando cumple las dos. Y las dos se miden: no es una cuestión de opinión ni de buenas prácticas de diseño, sino de resultados en un laboratorio EMC frente a los límites que marca cada norma.
EMC, EMI y EMS: qué es cada cosa
Estas siglas se mezclan continuamente, y conviene tenerlas claras porque las verás en las normas, en los presupuestos y en los informes.
EMI (interferencia electromagnética). Es la perturbación en sí: la energía electromagnética no deseada que un equipo emite y que puede degradar el funcionamiento de otro. Es el problema. Por eso a los ensayos de emisión se les llama habitualmente ensayos de emisiones (EMI).
EMS (susceptibilidad electromagnética). Es la tendencia de un equipo a verse afectado por las perturbaciones. Su inversa es la inmunidad: cuanto menos susceptible, más inmune.
EMC (compatibilidad electromagnética). Es la situación deseada: cada equipo emite poco y aguanta lo suficiente para que todos convivan en el mismo entorno.
Dicho de forma corta: la EMI es lo que se emite, la EMS es lo que se sufre y la EMC es el equilibrio entre ambas. Si quieres profundizar en cómo se propagan las perturbaciones (conducidas, radiadas, de modo común y de modo diferencial), lo tienes en tipos de interferencia electromagnética.
Por qué la compatibilidad electromagnética es obligatoria para el marcado C
En la Unión Europea, la compatibilidad electromagnética la regula la Directiva 2014/30/UE (Directiva EMC), transpuesta en España por el Real Decreto 186/2016. Se aplica a prácticamente cualquier aparato o instalación fija que pueda generar perturbaciones electromagnéticas o cuyo funcionamiento pueda verse afectado por ellas. Es decir: casi todo lo que se enchufa o lleva una batería y electrónica activa.
La Directiva fija dos requisitos esenciales (anexo I):
Las perturbaciones electromagnéticas generadas no deben superar el nivel por encima del cual los equipos de radio y telecomunicación u otros aparatos no puedan funcionar como está previsto.
El aparato debe tener un nivel de inmunidad a las perturbaciones previsibles que le permita funcionar sin una degradación inaceptable de su uso previsto.
Antes de colocar el marcado CE, el fabricante tiene que evaluar la conformidad con esos dos requisitos, documentarla en el expediente técnico y firmar la declaración UE de conformidad. En el caso de la Directiva EMC, esa evaluación la puede hacer el propio fabricante bajo su responsabilidad, sin organismo notificado: es lo que se conoce como autocertificación del marcado CE. Lo que no puede hacer es firmarla sin evidencias, y la evidencia de la compatibilidad electromagnética son los informes de ensayo.
La responsabilidad no se queda solo en el fabricante. El importador que trae un producto de fuera de la UE y el distribuidor que lo pone en el mercado tienen obligaciones de comprobación, y si el producto lleva su marca o lo modifican de forma sustancial pasan a responder como fabricantes. Comercializar un producto que no cumple puede acabar en retirada del mercado, prohibición de venta y sanciones.
Qué otras directivas afectan a la EMC de tu product
La Directiva 2014/30/UE no es la única que habla de compatibilidad electromagnética. Según qué sea tu producto, los requisitos EMC vienen por otra vía, y conviene saberlo antes de pedir ningún ensayo:
Equipos radioeléctricos — Directiva RED 2014/53/UE. Si tu producto lleva wifi, Bluetooth, LoRa, 4G/5G o cualquier otro transmisor intencional, la EMC se exige a través de la RED (artículo 3.1.b) y no de la Directiva EMC. Las normas cambian: se ensaya con la serie EN 301 489, y es lo que cubren los ensayos RED.
Baja tensión — Directiva 2014/35/UE. No cubre la EMC, pero casi siempre va de la mano: un mismo producto suele necesitar seguridad eléctrica y compatibilidad electromagnética para completar su marcado CE.
Máquinas — Directiva 2006/42/CE y Reglamento (UE) 2023/1230. La legislación de máquinas exige inmunidad a las perturbaciones como parte de la seguridad funcional, y la emisión se cubre con la Directiva EMC. El nuevo Reglamento de máquinas se aplica desde el 14 de enero de 2027.
Productos sanitarios — Reglamento (UE) 2017/745 (MDR). Los equipos electromédicos demuestran su EMC con la norma EN 60601-1-2, con niveles de inmunidad más exigentes que los de un producto de consumo.
Automoción — Reglamento UNECE R10. Los componentes eléctricos y electrónicos que se montan en vehículos no llevan marcado CE por EMC, sino homologación R10, con sus propios ensayos.
Si no tienes claro por qué directiva entra tu producto, en qué ensayos necesita tu equipo para el marcado CE lo desglosamos por tipo de producto.
Cómo se demuestra la compatibilidad electromagnética: los ensayos EMC
La única forma de saber si un producto cumple los requisitos esenciales es medirlo. Los ensayos EMC se agrupan en las dos familias que ya conoces.
Ensayos de emisión
Ensayo | Qué se mide | Norma básica |
|---|---|---|
| Emisión conducida | La perturbación que el equipo inyecta en la red eléctrica y en los cables de señal, normalmente entre 150 kHz y 30 MHz, a través de una red artificial (LISN) | CISPR 16 / norma de producto |
| Emisión radiada | El campo electromagnético que el equipo emite por el aire, de 30 MHz a 1 GHz y hasta 6 GHz o más según el producto, medido en cámara anecoica | CISPR 16 / norma de producto |
| Armónicos de corriente | La distorsión que el equipo provoca en la corriente de red | EN IEC 61000-3-2 |
| Fluctuaciones de tensión y flicker | Las variaciones de tensión que el equipo provoca al conectarse o cambiar de modo | EN IEC 61000-3-3 |
Ensayos de inmunidad
Ensayo | Qué simula | Norma básica |
|---|---|---|
| Descargas electrostáticas (ESD) | La descarga de una persona al tocar el equipo: típicamente ±4 kV por contacto y ±8 kV por aire | EN IEC 61000-4-2 |
| Campos de RF radiados | La radiación de un transmisor cercano (un móvil, un walkie, una antena): 3 V/m en entorno residencial, 10 V/m en industrial | EN IEC 61000-4-3 |
| Transitorios eléctricos rápidos en ráfagas (EFT/burst) | Los picos que generan relés, contactores y motores al conmutar | EN IEC 61000-4-4 |
| Ondas de choque (surge) | Sobretensiones por descargas atmosféricas o maniobras en la red | EN IEC 61000-4-5 |
| Perturbaciones de RF conducidas | La radiofrecuencia que entra por los cables, de 150 kHz a 80 MHz | EN IEC 61000-4-6 |
| Campo magnético a frecuencia de red | El campo de 50 Hz de transformadores y líneas cercanas | EN IEC 61000-4-8 |
| Huecos, interrupciones y variaciones de tensión | Los microcortes y bajadas de tensión de la red | EN IEC 61000-4-11 |
En los ensayos de inmunidad el resultado no es solo «pasa / no pasa»: la norma define criterios de funcionamiento (A, B o C) que dicen qué se admite durante la perturbación. Con criterio A el equipo tiene que seguir funcionando con normalidad; con B puede degradarse temporalmente y recuperarse solo; con C puede perder la función siempre que se recupere con intervención del usuario. Qué criterio aplica a cada ensayo lo fija la norma de producto, y es una de las cosas que hay que decidir antes de entrar en el laboratorio.
Qué normas armonizadas se aplican a tu producto
La Directiva dice qué hay que cumplir; las normas armonizadas dicen cómo se mide y con qué límites. Aplicar una norma armonizada publicada en el Diario Oficial de la UE te da presunción de conformidad: si la cumples, se entiende que cumples el requisito esencial.
Hay dos niveles:
Normas genéricas, cuando no existe una norma específica para tu producto. Se eligen por entorno: EN IEC 61000-6-1 (inmunidad) y EN IEC 61000-6-3 (emisión) para entornos residenciales, comerciales y de industria ligera; EN IEC 61000-6-2 y EN IEC 61000-6-4 para entornos industriales.
Normas de familia de producto, que tienen prioridad sobre las genéricas. Algunas de las más habituales:
Tipo de producto | Norma EMC |
|---|---|
| Equipos multimedia, informática, audio, vídeo | EN 55032 (emisión) y EN 55035 (inmunidad) |
| Electrodomésticos, herramientas eléctricas y aparatos análogos | EN 55014-1 (emisión) y EN 55014-2 (inmunidad) |
| Equipos industriales, científicos y médicos (ISM) | EN 55011 |
| Equipos de medida, control y uso en laboratorio | EN IEC 61326-1 |
| Iluminación | EN IEC 55015 (emisión) y EN 61547 (inmunidad) |
| Accionamientos eléctricos de velocidad variable | EN IEC 61800-3 |
| Equipos electromédicos | EN 60601-1-2 |
| Aplicaciones ferroviarias | Serie EN 50121 |
Elegir bien la norma es la mitad del trabajo. Una norma mal elegida significa ensayar con límites que no son los tuyos, y un informe que no sirve para el expediente técnico.
Cómo se hace una campaña de ensayos EMC, paso a paso
Independientemente del producto, el camino es siempre el mismo:
Identificar las directivas y las normas aplicables. Qué es el producto, dónde se va a usar, si lleva radio, si es una máquina, si es sanitario.
Definir la configuración de ensayo. Qué modos de funcionamiento se ensayan, con qué cables y accesorios, qué se considera «funcionamiento normal» para poder aplicar los criterios de inmunidad. Esto queda escrito en el plan de ensayo y luego en el informe.
Ensayar en el laboratorio. Emisión conducida y radiada, armónicos y flicker si aplica, y la batería de inmunidad que marque la norma. Una campaña de ensayos EMC completa se hace en una sola visita, con el equipo instalado una vez y ensayado en todo lo que le aplica.
Recibir los informes de ensayo firmados, con la configuración, los resultados frente a los límites y las gráficas. Son los documentos que van al expediente técnico.
Cerrar el expediente técnico y firmar la declaración UE de conformidad. A partir de ahí, marcado CE.
Cuando no tienes ni idea de cómo se va a comportar el equipo (un producto nuevo, una fuente de alimentación que no se ha probado nunca, un cableado largo), existe una sesión previa de pre-compliance: una exploración que te dice qué pasa y qué no, en qué frecuencia y en qué condición, antes de comprometer la campaña completa. No sustituye a la campaña, pero evita entrar a ciegas cuando el riesgo de no pasar es real.
Qué pasa si el producto no cumple
Es más habitual de lo que parece, sobre todo en la primera campaña de un producto nuevo, y no es el final de nada. Lo importante es qué información te llevas.
Un informe de ensayo útil te dice exactamente qué ensayo no ha pasado, en qué frecuencia y en qué condición de funcionamiento: por ejemplo, emisión radiada a 87 MHz con el motor a máxima velocidad, 4 dB por encima del límite. Con eso, tu equipo de diseño sabe dónde mirar. Buscar la causa y corregirla (un filtro en la entrada de red, una ferrita en el cable de motor, un cambio de layout, un apantallado mejor) es trabajo de ingeniería del producto, y suele resolverse en pocas iteraciones si el punto de partida está bien acotado.
Después toca verificar las modificaciones: repetir solo el ensayo que ha fallado, en la misma configuración, para comprobar que la solución funciona y que no ha empeorado nada más. No hace falta repetir la campaña entera.
Diseñar pensando en la compatibilidad electromagnética
La EMC no se «añade» al final: se diseña. Los productos que llegan al laboratorio y pasan a la primera suelen tener en común unas cuantas decisiones tomadas desde el principio:
Filtrado en la entrada de alimentación, dimensionado para el tipo de fuente y la corriente del equipo.
Layout de la placa con planos de masa continuos, retornos cortos y las señales rápidas lejos de los conectores. Lo desarrollamos en compatibilidad electromagnética en PCB.
Apantallamiento y conexión a masa de la envolvente y de los cables apantallados, con terminación a 360° donde sea posible.
Cables y conectores tratados como lo que son: las antenas más eficaces del producto. Longitudes, trenzados, ferritas y filtros en los puertos.
Protección en los puertos frente a ESD y sobretensiones: varistores, TVS, distancias.
Ninguna de estas medidas sustituye al ensayo, pero todas reducen la probabilidad de tener que volver.
Qué otros ensayos necesitas para el marcado CE, además de la EMC
La compatibilidad electromagnética es una parte del marcado CE, no el marcado CE entero. Para firmar la declaración UE de conformidad tienes que cubrir todas las directivas que aplican a tu producto, y cada una trae sus propios ensayos. Los que más se repiten en un producto eléctrico o electrónico:
Seguridad eléctrica (Directiva 2014/35/UE). Rigidez dieléctrica, corrientes de fuga, calentamiento, distancias de aislamiento, resistencia de tierra… con la norma de producto que corresponda (EN 62368-1 para equipos de audio, vídeo y TIC; EN 60335 para electrodomésticos; EN 61010 para instrumentación; EN 60601-1 para electromedicina). Son los ensayos de seguridad eléctrica, y casi siempre se piden junto con la EMC.
Radio (Directiva RED 2014/53/UE). Si el producto transmite, además de la EMC de la serie EN 301 489 necesitas los ensayos del espectro radioeléctrico (EN 300 328 para 2,4 GHz, EN 300 220 para sub-GHz, etc.) y los de seguridad.
Exposición humana a campos electromagnéticos. Cualquier equipo que genere campos cerca de personas (inducción, transmisores, cargadores inalámbricos) tiene que demostrar que respeta los límites de exposición: son los ensayos de exposición humana a campos electromagnéticos.
Ensayos climáticos y de funcionalidad. Cuando el producto va a trabajar en exteriores, en frío, con humedad o en un entorno industrial, hay que comprobar que sigue funcionando en esas condiciones: ensayos climáticos de funcionalidad.
Grado de protección IP. Si declaras un IP en la etiqueta o en el manual, hay que ensayarlo.
Lo que cambia entre hacer esto por partes o en una sola campaña es el expediente técnico: con todos los informes salidos del mismo laboratorio, con la misma configuración de ensayo y el mismo criterio, el expediente se monta solo. Es la base de la autocertificación del marcado CE: tú evalúas la conformidad bajo tu responsabilidad, con las evidencias en la mano, y firmas. Si quieres ver el conjunto, tienes todos los ensayos del marcado CE en una página.
telproCE: ensayos EMC en nuestro laboratorio
Nuestra parte en esta historia son los ensayos. Tú nos envías el equipo, lo ensayamos en nuestro laboratorio EMC de Valldoreix (Barcelona) contra las normas armonizadas que le aplican, en una sola campaña de ensayos EMC de emisiones e inmunidad, y en 10 días laborables tienes los informes firmados para tu expediente técnico y tu declaración UE de conformidad. Si algo no pasa, sabes en el momento qué ensayo, en qué frecuencia y en qué condición, y puedes verificar tus modificaciones sin repetir la campaña entera.
Llevamos haciéndolo desde 1986, y por el laboratorio han pasado más de 1.600 marcas. Si además de la EMC necesitas seguridad eléctrica, radio o exposición humana, se ensaya todo en la misma visita y el expediente sale con un solo criterio.
Preguntas frecuentes sobre la compatibilidad electromagnética
¿Qué significa EMC?
EMC son las siglas en inglés de Electromagnetic Compatibility, compatibilidad electromagnética: la capacidad de un equipo para funcionar en su entorno electromagnético sin perturbar a otros equipos ni verse perturbado por ellos. En castellano también se ve como CEM.
¿Es obligatoria la compatibilidad electromagnética para vender en la UE?
Sí. La Directiva 2014/30/UE la exige para casi cualquier aparato eléctrico o electrónico que se comercialice en la Unión Europea, y en España la transpone el Real Decreto 186/2016. Sin evidencias de conformidad EMC no se puede firmar la declaración UE de conformidad ni colocar el marcado CE.
¿Qué diferencia hay entre EMC y EMI?
La EMI (interferencia electromagnética) es la perturbación que un equipo emite y puede afectar a otros. La EMC (compatibilidad electromagnética) es la situación en la que los equipos conviven porque emiten poco y aguantan lo suficiente. La EMI es el problema; la EMC, el objetivo.
¿Qué ensayos EMC hay que hacer para el marcado CE?
Los que marque la norma armonizada aplicable a tu producto. Como regla general: emisión conducida y radiada, armónicos y flicker si se conecta a la red, e inmunidad a descargas electrostáticas, campos de RF, transitorios rápidos, sobretensiones, RF conducida y huecos de tensión.
¿Hace falta un organismo notificado para la Directiva EMC?
No. La Directiva 2014/30/UE permite que el fabricante evalúe la conformidad bajo su propia responsabilidad (control interno de la producción, módulo A), apoyándose en informes de ensayo de un laboratorio EMC. Los equipos radioeléctricos con la Directiva RED pueden necesitarlo si no se aplican normas armonizadas.
¿Cuánto dura una campaña de ensayos EMC?
Depende del producto y del número de modos y puertos a ensayar. Una campaña típica de emisión e inmunidad se realiza en una sola visita al laboratorio, y los informes firmados se entregan en unos 10 días laborables.
¿Qué normas EMC se aplican a mi producto?
Primero la norma de familia de producto, si existe (por ejemplo EN 55032/55035 para multimedia, EN 55014 para electrodomésticos, EN 61326 para instrumentación, EN 60601-1-2 para electromedicina). Si no hay una específica, se aplican las normas genéricas EN IEC 61000-6-x según el entorno de uso.
¿Qué pasa si mi producto no pasa un ensayo EMC?
El informe indica qué ensayo no ha cumplido, en qué frecuencia y en qué condición. Con esa información el fabricante corrige el diseño y después se verifica la modificación repitiendo solo el ensayo afectado, sin necesidad de repetir la campaña completa.
¿Un producto con wifi o Bluetooth se ensaya con la Directiva EMC?
No. Si lleva un transmisor de radio intencional, entra por la Directiva RED 2014/53/UE, que incluye sus propios requisitos de compatibilidad electromagnética y se ensaya con la serie EN 301 489.
Fuentes
Directiva 2014/30/UE, compatibilidad electromagnética (EUR-Lex): artículo 3 (definiciones), anexo I (requisitos esenciales) y anexo II (control interno de la producción).
Real Decreto 186/2016, por el que se regula la compatibilidad electromagnética de los equipos eléctricos y electrónicos (BOE): transposición española de la Directiva EMC.
Decisión de Ejecución (UE) 2019/1326 (EUR-Lex): normas armonizadas de compatibilidad electromagnética en apoyo de la Directiva 2014/30/UE, con sus modificaciones posteriores.
Directiva 2014/53/UE, equipos radioeléctricos (EUR-Lex): artículo 3.1.b (requisitos de compatibilidad electromagnética de los equipos de radio).
Directiva 2014/35/UE, material eléctrico de baja tensión (EUR-Lex).
Reglamento (UE) 2023/1230, de máquinas (EUR-Lex): aplicable desde el 14 de enero de 2027.


