Las causas de la exposición a radiaciones no ionizantes son una preocupación creciente en sectores como la industria, la salud o las telecomunicaciones. Saber identificar qué origina este tipo de emisiones es importante para evaluar los riesgos, aplicar medidas preventivas y garantizar la seguridad.
En este contexto, los Ensayos SAR resultan imprescindibles para analizar cómo y cuánto afectan estas radiaciones al cuerpo humano.
¿Qué causa las radiaciones no ionizantes?
La radiación no ionizante es generada por campos eléctricos, magnéticos y electromagnéticos que se producen cuando un dispositivo transmite energía en determinadas frecuencias. Estos campos no tienen la energía suficiente para ionizar la materia, pero pueden inducir efectos térmicos en los tejidos a determinadas intensidades.
Las causas más habituales de radiaciones no ionizantes se relacionan con:
- Funcionamiento de equipos eléctricos: transformadores, motores, líneas de alta tensión, entre otros.
- Tecnologías de comunicación inalámbrica: como antenas de telefonía móvil, redes Wi-Fi y Bluetooth.
- Dispositivos electrónicos de consumo: hornos microondas, routers, monitores y cargadores inalámbricos.
En contextos laborales, el uso intensivo de maquinaria o sistemas de transmisión puede incrementar la exposición, por lo que se recomienda realizar mediciones con equipos homologados.
¿Cuáles son las principales fuentes de radiaciones no ionizantes?
En función de la frecuencia y el tipo de campo generado, las fuentes de radiación no ionizante pueden agruparse en las siguientes categorías:
1. Campos estáticos o de muy baja frecuencia (0 Hz – 100 kHz)
- Equipos eléctricos industriales.
- Instalaciones de transformación y distribución eléctrica.
Estos campos estáticos suelen encontrarse en entornos industriales o infraestructuras energéticas, y pueden requerir controles específicos según la duración de la exposición.
2. Radiofrecuencia y microondas (100 kHz – 300 GHz)
- Teléfonos móviles y antenas base.
- Sistemas Wi-Fi y Bluetooth.
- Hornos microondas.
- Equipos de resonancia magnética (según Revista Radiología).
Estas fuentes generan campos electromagnéticos que, en ciertas condiciones, pueden inducir calor en los tejidos. Por ello, la normativa europea establece valores límite de exposición.
3. Aplicaciones médicas y científicas
- Resonancia magnética.
- Láseres terapéuticos y sistemas de fototerapia.
Si bien estas fuentes tienen fines terapéuticos, también están reguladas por normativas que exigen que los niveles de emisión no superen ciertos umbrales.
¿Qué es más peligrosa, la radiación ionizante o no ionizante?
Ambos tipos de radiación deben ser gestionados con medidas de protección adecuadas, pero presentan diferencias en cuanto a su energía y mecanismos de interacción con la materia.
La radiación ionizante puede dañar directamente estructuras celulares, incluyendo el ADN. En cambio, la radiación no ionizante no tiene esa capacidad, pero puede generar efectos térmicos si la exposición es elevada o prolongada. En este sentido, los organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la ICRP reconocen que, aunque los riesgos son menores, también deben ser monitorizados.
Por eso, en el ámbito de la evaluación de dispositivos electrónicos o industriales, se realizan ensayos específicos para asegurar que los productos cumplen los valores límite definidos.
¿Cómo evitar la radiación ionizante?
De acuerdo con la Recomendación 1999/519/EC y la guía técnica de la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo, existen una serie de medidas preventivas que deben aplicarse para limitar la exposición:
- Reducción de la duración de la exposición, especialmente en entornos laborales.
- Mantenimiento de distancias de seguridad con respecto a las fuentes emisoras.
- Blindaje de los equipos o instalaciones cuando sea posible, especialmente en fuentes de alta intensidad.
- Supervisión mediante ensayos SAR y otras pruebas de exposición.
- Formación del personal expuesto y adopción de procedimientos operativos seguros.
Estas medidas están diseñadas para garantizar que las condiciones de trabajo y de uso doméstico se mantengan dentro de los límites seguros establecidos.
Conocer las causas de exposición a radiaciones no ionizantes es importante para gestionar los riesgos y garantizar la seguridad tanto de trabajadores como del público general.
Bibliografía
- Revista Radiología (Elsevier) – Exposiciones a pacientes por campos electromagnéticos en equipos de imagen por resonancia magnética. Revisión: https://www.elsevier.es/es-revista-radiologia-119-articulo-exposiciones-pacientes- por-campos-electromagneticos-S0033833813002099
- European Agency for Safety and Health at Work – Council Recommendation 1999/519/EC on the limitation of exposure of the general public to electromagnetic fields (0 Hz to 300 GHz): https://osha.europa.eu/en/legislation/guidelines/council- recommendation-1999519ec-limitation-exposure-general-public-electromagnetic- fields-0-hz-300-ghz


