Esta nueva directiva sobre Compatibilidad Electromagnética sustituye a la 89/336/ CE y sus modificaciones
Esta directiva es de obligado cumplimiento en la Comunidad Europea.
Texto Completo:
Directiva 2004/108/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de diciembre de 2004, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados miembros en materia de compatibilidad electromagnética y por la que se deroga la Directiva 89/336/CEE
Esta nueva directiva sobre Compatibilidad Electromagnética sustituye a la 89/336/ CE y sus modificaciones
Esta directiva es de aplicación a todas las empresas fabricantes y/o distribuidores de equipos
Eléctricos y / o Electrónicos.
Esta directiva es de aplicación a partir del 20 de Julio del 2007
Esta directiva supone un nuevo enfoque y cambios importantes.
Son punto de referencia y cumplimiento para efectuar el marcado CE de los equipos y /o productos que le sean de aplicación.
Estas directivas se han establecido para evitar que las perturbaciones electromagnéticas influyan de forma perjudicial en el funcionamiento de los diferentes equipos y/o aparatos eléctricos y/o electrónicos.
Estas directivas además determinan los niveles de inmunidad que deben de soportar para tener un comportamiento adecuado ante las interferencias.
La directiva de compatibilidad electromagnética tiene por objetivo garantizar la libre circulación de equipos y aparatos electrónicos, en un entorno electromagnético adecuado dentro del Espacio de la Comunidad Europea.
Esta directiva se aplica a todos los aparatos, eléctricos o electrónicos, equipos sistemas e instalaciones que tengan componentes capaces de causar o verse afectados por perturbaciones electromagnéticas.
Estas directivas se publican en el Diario oficial de las Comunidades Europeas.
Los objetivos de la directiva de Compatibilidad electromagnética (EMC) son los siguientes:
Dar protección a las redes de distribución de energía frente a las perturbaciones electromagnéticas producidas por los aparatos máquinas y sistemas conectados a ellas.
Garantizar que el funcionamiento de los equipos, dispositivos, sistemas y servicios de radio comunicación están adecuadamente protegidos frente a las perturbaciones electromagnéticas.
Asegurar la suficiente protección de las redes de telecomunicación incluyendo los equipos y sistemas que están conectados a ellas.
Limitar los perjuicios derivados de las radiaciones propias del funcionamiento de los aparatos o equipos eléctricos o electrónicos.


